Amor Duro
El 14 de febrero es el día dedicado al amor basado en sentimientos, un día lleno de chocolates, flores y tarjetas. Es un día que personifica la mentalidad “Te amaré siempre y cuando tú me ames”. El amor verdadero no se basa en los sentimientos. Es una decisión consciente. Es abnegado, es la entrega de uno mismo para la mejora de otro.
El amor verdadero se da, aún cuando no se reciba de vuelta. La definición verdadera de lo que significa amar sin tomar en cuenta el costo, es Cristo muriendo en la cruz por nosotros. El amor verdadero da aún cuando duela. El amor verdadero perdona, aún cuando el otro no lo merece.
“Y por la mañana volvió al templo, y todo el pueblo vino a él; y sentado él, les enseñaba. Entonces los escribas y los fariseos le trajeron una mujer sorprendida en adulterio; y poniéndola en medio, le dijeron: Maestro, esta mujer ha sido sorprendida en el acto mismo de adulterio. Y en la ley nos mandó Moisés apedrear a tales mujeres. Tú, pues, ¿qué dices? Mas esto decían tentándole, para poder acusarle. Pero Jesús, inclinado hacia el suelo, escribía en tierra con el dedo. Y como insistieran en preguntarle, se enderezó y les dijo: El que de vosotros esté sin pecado sea el primero en arrojar la piedra contra ella. E inclinándose de nuevo hacia el suelo, siguió escribiendo en tierra. Pero ellos, al oír esto, acusados por su conciencia, salían uno a uno, comenzando desde los más viejos hasta los postreros; y quedó solo Jesús, y la mujer que estaba en medio. Enderezándose Jesús, y no viendo a nadie sino a la mujer, le dijo: Mujer, ¿dónde están los que te acusaban? ¿Ninguno te condenó? Ella dijo: Ninguno, Señor. Entonces Jesús le dijo: Ni yo te condeno; vete, y no peques más.” Juan 8:2-11
¿Acaso Jesús atacó airadamente a la mujer sorprendida en el acto mismo de adulterio, con justa indignación? ¿Acaso Jesús gritó profanamente en su cara cómo ella era una pecadora despreciable y que más le valía enderezar su actuar inmediatamente? ¿Acaso Jesús le quitó su amor a esta mujer en un intento de manipularla para hacerla cambiar su corazón endurecido? La sicología popular sugiere que esto es lo que debemos hacer para tratar a los individuos que actúan en forma inapropiada en la historia de la mujer atrapada en adulterio, Jesús nos mostró la manera en que debemos tratar a los pecadores. Jesús mostró amor y compasión hacia esta mujer. El no condenó a esta mujer, sino le mostró con ternura que debía dejar su vida de pecado. Jesús no aceptó el pecado, pero aceptó al pecador. Jesús es nuestro modelo a seguir de cómo tratar a los pecadores que están en nuestras vidas. “Si alguno de ustedes está libre de pecado, que tire la primera piedra”.
“con toda humildad y mansedumbre, soportándoos con paciencia los unos a los otros en amor, solícitos en guardar la unidad del Espíritu en el vínculo de la paz” Efesios 4:2-3
“Pero a cada uno de nosotros fue dada la gracia conforme a la medida del don de Cristo….para que ya no seamos niños fluctuantes, llevados por doquiera de todo viento de doctrina, por estratagema de hombres que para engañar emplean con astucia las artimañas del error, sino que siguiendo la verdad en amor, crezcamos en todo en aquel que es la cabeza, esto es, Cristo, de quien todo el cuerpo, bien concertado y unido entre sí por todas las coyunturas que se ayudan mutuamente, según la actividad propia de cada miembro, recibe su crecimiento para ir edificándose en amor”. Efesios 4:7,14-16
Debemos soportarnos los unos a los otros con amor. Debemos hablar la verdad en amor. Debemos edificarnos los unos a los otros en amor. Estos mandamientos en la escritura parecen simples, pero muchos de nosotros tenemos dificultad para caminar en amor. ¿Qué es el amor entonces? El amor es la entrega sacrificial de uno mismo para el bien del otro. Esto es lo que Cristo nos enseñó en la cruz cuando tomó nuestros pecados sobre Él para que fuéramos librados de la muerte y la separación eterna de nuestro Padre. Cristo es nuestro modelo de amor. ¿Tú amas a tu esposo(a), miembros de la familia, amigos y compañeros de la fe, tal como Cristo nos amó? El amor siempre edifica a la otra persona, nunca la derrumba ni la hace menos. ¡Señor, enséñanos a ser más amorosos en nuestras relaciones!
“Ninguna palabra corrompida salga de vuestra boca, sino la que sea buena para la necesaria edificación, a fin de dar gracia a los oyentes. Y no contristéis al Espíritu Santo de Dios, con el cual fuisteis sellados para el día de la redención. Quítense de vosotros toda amargura, enojo, ira, gritería y maledicencia, y toda malicia. Antes sed benignos unos con otros, misericordiosos, perdonándoos unos a otros, como Dios también os perdonó a vosotros en Cristo.” Efesios 4:29-32
Al tratar con pródigos, debemos ser cariñosos, amables, generosos y perdonar, tal como Cristo es con nosotros. Cuando decimos el Padre Nuestro, pedimos a Dios, “perdónanos nuestros pecados así como nosotros perdonamos a los que nos ofenden”. ¿Estás tú manteniendo amargura y cólera en tu corazón hacia otra persona? ¿Estás tú reteniendo el perdón para esa persona? Tú serás hecho responsable ante el Todopoderoso Señor por tus actos. Cuando tienes falta de perdón, enojo y amargura hacia los que te hayan ofendido, serás tratado de la misma manera cuando busques el perdón del Señor. Esto debería darte escalofríos en la columna si estás manteniendo en desprecio a alguien por su mal actuar o rebelión.
“Sed, pues, imitadores de Dios como hijos amados. Y andad en amor, como también Cristo nos amó, y se entregó a sí mismo por nosotros, ofrenda y sacrificio a Dios en olor fragante.” Efesios 5:1-2
Tú estás llamado a imitar a Cristo en tus relaciones, especialmente con tu esposo(a). Amar con el amor de Cristo es lo que diferencia a los Cristianos del resto del mundo. ¿Si tú no perdonas en tus relaciones, cómo podrá un mundo caído distinguirte a ti de ellos? ¿Está tu camino en el Señor haciendo una diferencia en el mundo?
“Porque las cosas que se escribieron antes, para nuestra enseñanza se escribieron, a fin de que por la paciencia y la consolación de las Escrituras, tengamos esperanza. Pero el Dios de la paciencia y de la consolación os dé entre vosotros un mismo sentir según Cristo Jesús, para que unánimes, a una voz, glorifiquéis al Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo. Por tanto, recibíos los unos a los otros, como también Cristo nos recibió, para gloria de Dios.” Romanos 15:4-7
Dios ha dado a los maridos instrucciones claras de cómo amar a sus mujeres. Cuando amas como Cristo te amó a ti, los muros y barreras serán derribados y tus relaciones serán restauradas.
“Maridos, amad a vuestras mujeres, así como Cristo amó a la iglesia, y se entregó a sí mismo por ella, para santificarla, habiéndola purificado en el lavamiento del agua por la palabra, a fin de presentársela a sí mismo, una iglesia gloriosa, que no tuviese mancha ni arruga ni cosa semejante, sino que fuese santa y sin mancha. Así también los maridos deben amar a sus mujeres como a sus mismos cuerpos. El que ama a su mujer, a sí mismo se ama. Porque nadie aborreció jamás a su propia carne, sino que la sustenta y la cuida, como también Cristo a la iglesia, porque somos miembros de su cuerpo, de su carne y de sus huesos. Por esto dejará el hombre a su padre y a su madre, y se unirá a su mujer, y los dos serán una sola carne. Grande es este misterio; mas yo digo esto respecto de Cristo y de la iglesia. Por lo demás, cada uno de vosotros ame también a su mujer como a sí mismo; y la mujer respete a su marido.” Efesios 5:25-33
La Biblia es el ABC de las Relaciones Humanas. Tú no puedes controlar el comportamiento de la otra persona, pero puedes controlarte a ti mismo. Cuando actúas en forma amorosa hacia los que te rodean, especialmente hacia quienes menos lo merecen, el mundo será cambiado por el poder del Amor de Cristo.
“Vestíos, pues, como escogidos de Dios, santos y amados, de entrañable misericordia, de benignidad, de humildad, de mansedumbre, de paciencia; soportándoos unos a otros, y perdonándoos unos a otros si alguno tuviere queja contra otro. De la manera que Cristo os perdonó, así también hacedlo vosotros. Y sobre todas estas cosas vestíos de amor, que es el vínculo perfecto. Y la paz de Dios gobierne en vuestros corazones, a la que asimismo fuisteis llamados en un solo cuerpo; y sed agradecidos. La palabra de Cristo more en abundancia en vosotros, enseñándoos y exhortándoos unos a otros en toda sabiduría, cantando con gracia en vuestros corazones al Señor con salmos e himnos y cánticos espirituales. Y todo lo que hacéis, sea de palabra o de hecho, hacedlo todo en el nombre del Señor Jesús, dando gracias a Dios Padre por medio de él.” Colosenses 3:12-17
No compres la visión del mundo sobre el amor. Ama como Cristo ama a su novia, la Iglesia. Muestra al mundo lo que significa el amor verdadero en este día de San Valentín, perdonando a quien te ha lastimado. El mundo cambiará a través del amor que tú le muestres a quien menos merece que lo ames. El mundo será cambiado, una familia a la vez. ¡Se tú un canal del Amor de Cristo para tu cónyuge, y para un mundo caído que está tan necesitado de la misericordia de Dios!
Paz y bendiciones, hermanos en Cristo.
Dennis Wingfield
Ministerios Rejoice Marriages
http://RejoiceMinistries.org
"¡Dios cura los matrimonios lastimados!"













