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¿ES MI MATRIMONIO UN CASO PERDIDO?

Pero no olviden, queridos hermanos, que para el Señor un día es como mil años, y mil años como un día. El Señor no tarda en cumplir su promesa, según entienden algunos la tardanza. Más bien, él tiene paciencia con ustedes, porque no quiere que nadie perezca sino que todos se arrepientan. 2 Pedro 3: 8-9

¿Sientes que tu matrimonio “es un caso perdido” debido a tus circunstancias especificas? Quiero asegurarte que independientemente de que tu cónyuge sea adicto al alcohol, drogas, adulterio, pornografía o tenga problemas de abuso o ira, nada es imposible para tu Señor tocar, transformar y librarlo de las ataduras del pecado. ¡Tu matrimonio no es un caso perdido!

Dios se preocupa por los pecadores y por Sus hijos pródigos que “se alejan de Dios”. La pregunta que le hago a cada luchador o pareja que están enfrentando un divorcio es: “¿Qué tal grande es tu Dios?” Podemos hablarte de maridos y mujeres que nunca planearon en tener un matrimonio restaurado, pero que después de su divorcio, tal vez meses o años más tarde, el Señor comenzó a trabajar en el corazón de uno o de ambos cónyuges para que buscaran la restauración de su matrimonio. Muchas veces me pregunto, ¿quién estaba orando por el matrimonio de esa pareja? ¿Sus padres, un familiar o su familia de la iglesia?

Por favor nunca dudes del poder de Dios y de lo que puede hacer en tu corazón, en el corazón te tu esposo o esposa y en tu propio matrimonio. El tiempo no es tu enemigo, vale la pena esperar para que tu amado cónyuge sea tocado y su corazón transformado por el Señor Jesucristo.

Así dice el Señor omnipotente: El día que yo los purifique de todas sus iniquidades, poblaré las ciudades y reconstruiré las ruinas. Se cultivará la tierra desolada, y ya no estará desierta a la vista de cuantos pasan por ella. Entonces se dirá: ‘Esta tierra, que antes yacía desolada, es ahora un jardín de Edén; las ciudades que antes estaban en ruinas, desoladas y destruidas, están ahora habitadas y fortalecidas.’ Entonces las naciones que quedaron a su alrededor sabrán que yo, el Señor, reconstruí lo que estaba derribado y replanté lo que había quedado como desierto. Yo, el Señor, lo he dicho, y lo cumpliré. Ezequiel 36: 33-36

¿Le has pedido a Dios que te muestre Su voluntad y plan para tu matrimonio? Tú tienes que buscar al Señor con todo tu corazón. Hazle preguntas y recuerda escribirlas en un cuaderno. Luego pon música de alabanza, alaba al Señor, lee la Palabra y espera la respuesta del Señor. Pídele al Señor que te muestre respuestas que solo Él sabe y pídele que te muestre Su instrucciones para tu matrimonio. Pídele al Señor que te hable a través de Su Palabra. Muchas veces el Señor te dará escrituras, y luego confirmará Sus instrucciones con una canción o te dará otra señal esperanzadora. Si tú eres Su hijo, tu Padre Celestial te ama incondicionalmente y te hablará sobre todas tus circunstancias y preocupaciones. Espera en Su tiempo, se paciente y simplemente continua esperando por Sus respuestas. Esto puede suceder rápidamente o puede que tengas que esperar por Su respuesta, simplemente continua buscando al Señor.

Porque yo sé muy bien los planes que tengo para ustedes —afirma el Señor —, planes de bienestar y no de calamidad, a fin de darles un futuro y una esperanza. Entonces ustedes me invocarán, y vendrán a suplicarme, y yo los escucharé. Me buscarán y me encontrarán, cuando me busquen de todo corazón. Jeremías 29:11-13

¿Sientes que el Señor esta callado en este momento? ¿Estás pasando por un desierto espiritual? Habrá momentos en tu jornada espiritual donde puede que experimentes momentos de silencio. Puedes estar segura que el silencio del Señor no se debe a pecados que escondes en tu propio corazón tal como falta de perdón, rabia, amargura o falta de fe, que puedan estar bloqueando la respuestas a tus oraciones. Pídele al Señor que examine tu corazón y confiesa cualquier pecado que Él te revele. Tu Señor quiere tener una relación personal contigo. ¿Estas orando y leyendo la Biblia diariamente? Se consistente y fiel y Él comenzará a hablarte nuevamente.

Examíname, oh Dios, y sondea mi corazón; ponme a prueba y sondea mis pensamientos. Fíjate si voy por mal camino, y guíame por el camino eterno. Salmo 139: 23-24

He guardado tu palabra en mi corazón, para no pecar contra ti. Salmo 119:11

Puede que el tiempo de Dios no siempre nos guste. Nosotros somos personas muy impacientes. Vivimos en una sociedad instantánea, llena de hornos micro-ondas y restaurantes de comida rápida. Yo he aprendido desde que comencé a pararme en la brecha y crecer en el Señor, que ¡el tiempo de Dios es perfecto! A nosotros los cristianos no nos gusta esto. En efecto, muchas veces refunfuñamos, nos quejamos, murmuramos e incluso nos cansamos de esperar y renunciamos al regalo perfecto o promesa de Dios porque ¡somos demasiado impacientes! El tiempo de Dios es a menudo estratégico para que se cumplan Sus promesas divinas. ¡Nunca llegan temprano o tarde!

Entonces el Señor me dijo: “Escribe mi respuesta con claridad en tablas, para que un corredor pueda llevar a otros el mensaje sin error. Esta visión es para un tiempo futuro. Describe el fin, y este se cumplirá. Aunque parezca que se demora en llegar, espera con paciencia, porque sin lugar a dudas sucederá. No se tardará. Habacuc 2:2-3

Así que no nos cansemos de hacer el bien. A su debido tiempo, cosecharemos numerosas bendiciones si no nos damos por vencidos. Gálatas 6:9

¿A quién estas escuchando, al Señor o al enemigo? ¿Está el enemigo atacando tu mente? ¡El enemigo está tratando de convencerte que tu matrimonio y todas las circunstancias son un caso perdido! El enemigo quiere que tú te des por vencida y renuncies a tu matrimonio, a tu esposo o esposa. ¡Ya para! ¿Qué te está pidiendo Dios y diciéndote que hagas? Ese es el secreto más importante para entender cuál es la voluntad de Dios en tu vida. Dios nos habla tantas veces, pero muchas veces nosotros no buscamos o escuchamos Su voz dándonos instrucciones porque ¡estamos demasiado ocupados! Guarda silencio ante el Señor y escucha su voz suave. ¿Qué te dice esa vocecita interior?

Todo tiene esperanza cuando tienes a Dios de tu lado. ¡Nosotros tenemos que creer en Su infinito poder! Tú tienes que creer y saber que tu Dios puede reconstruir, restaurar, reconciliar y resucitar tu matrimonio muerto. Ahora, ¿Pondrás toda tu esperanza en tu Señor Jesucristo?

Pues los perversos serán destruidos, pero los que confían en el Señor poseerán la tierra. Salmo 37:9

Dios te bendiga,

Charlyne Steinkamp

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