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Viernes, 2 de Octubre del 2015
CREE EN LA PERMANENCIA DEL MATRIMONIO
 
Así mismo, esposas, sométanse a sus esposos, de modo que si algunos de ellos no creen en la palabra, puedan ser ganados más por el comportamiento de ustedes que por sus palabras, al observar su conducta íntegra y respetuosa. 1 Pedro 3:1-2
 
¿Sabes cuál es el secreto para tener un matrimonio que dure toda la vida, “Hasta que la muerte nos separe”? Primero tienes que
aceptar a Jesucristo como Señor y Salvador de tu vida. ¿Estas orando fielmente por la salvación de tu cónyuge?
 
Querida luchadora, memoriza la escritura anterior como una promesa del Señor. Escoge entonces morir a tus propios deseos carnales personales y busca poner a tu esposo y a tus hijos por encima de ti misma. Puede que esto te suene como una tarea enorme en un mundo que a menudo es considerado egoistico. Queremos todo a nuestra manera. Queremos estar al mando. A menudo queremos controlar no solo nuestras vidas sino también la de aquellos a nuestro alrededor. Queremos comprar lo que queremos y hacer lo que queremos. ¿Te suena esto como algo que ha hecho tu esposo o esposa?
 
¿Cuál es el secreto para la restauración del matrimonio? Hombres y mujeres tienen que aprender a entender el rol que le corresponde como marido y mujer en amarse mutuamente. Como parte de tus devociones hoy, por favor lee el capítulo completo de
1 Pedro 3. Pedro estaba instruyendo a una esposa como actuar para poder acercar a su esposo a Cristo. Primero, ella tiene que ser sumisa y respetar a su esposo. Ella debe reconocer y aceptar el liderazgo de su esposo en la familia.
 

Sométanse unos a otros, por reverencia a Cristo. Esposas, sométanse a sus propios esposos como al Señor. Porque el esposo es cabeza de su esposa, así como Cristo es cabeza y salvador de la iglesia, la cual es su cuerpo. Así como la iglesia se somete a Cristo, también las esposas deben someterse a sus esposos en todo. Efesios 5:21-24
 
El comportamiento inapropiado de un esposo en palabras o acción herirá el corazón de tu esposa, pero más importante aún es que bloqueará o disminuirá tus propias oraciones con el Señor. Querido luchador, ¿Estas amando a tu esposa como debes? ¡Nunca olvides que las oraciones pueden llegar muy lejos!
 

De igual manera, ustedes esposos, sean comprensivos en su vida conyugal, tratando cada uno a su esposa con respeto, ya que como mujer es más delicada, y ambos son herederos del grato don de la vida. Así nada estorbará las oraciones de ustedes. 1 Pedro 3:7
 
Esposos, amen a sus esposas y no sean duros con ellas. Colosenses 3:19
 
Esposos, amen a sus esposas, así como Cristo amó a la iglesia y se entregó por ella para hacerla santa. Él la purificó, lavándola con agua mediante la palabra. Efesios 5:25-26

 
Si tú eres una luchadora, Yo entiendo que es tu esposo pródigo quien debe leer este devocionario. Mi oración es que tanto tú como tu esposo lean las escrituras de este devocionario un día muy cercano y las apliquen a vuestro matrimonio. ¡El resultado será que no habrá más conflictos y peleas en vuestro matrimonio en el Nombre de Jesús!
 
¿Cuántos problemas matrimoniales son causados por esposos o esposas que no entienden como amarse el uno al otro, como comunicarse con el otro, como escuchar y respetar las opiniones de cada uno? En tus propias circunstancias, tanto tú como tu cónyuge pueden haberle permitido al enemigo que les diera a cada uno de ustedes pensamientos negativos (la batalla de la mente) lo que ha causado que cada uno de ustedes diga o haga cosas que estaban equivocadas en el trato muto de amor y respeto.
 
¿Has permitido que tu hogar sea un campo de batalla, cuando tu hogar debería ser un remanso de amor, de paz y descanso para toda la familia? ¿Comenzarás a orar hoy para que puedas eliminar la palabra conflicto de tu vocabulario para siempre? ¿Cuantos esposos y esposas conoces que se ofenden el uno al otro delante familiares o amigos y luego lo toman como broma?
 
Si tú estudias la Palabra de Dios, aprenderás como convertirte en una devota esposa o devoto esposo. La Biblia nos enseña como amar a nuestro cónyuge, como hablarle, como comportarnos, como lidiar con argumentos y muchos otros problemas. ¿Leerás y aprenderás la Palabra de Dios antes que tu cónyuge regrese? Pídele al Espíritu Santo que te convierta en ese hombre o mujer imitador de Cristo que el Señor quiere que tú seas. Permíteme compartir una escritura para mujeres:
 

Que la belleza de ustedes no sea la externa, que consiste en adornos tales como peinados ostentosos, joyas de oro y vestidos lujosos. Que su belleza sea más bien la incorruptible, la que procede de lo íntimo del corazón y consiste en un espíritu suave y apacible. Ésta sí que tiene mucho valor delante de Dios. Así se adornaban en tiempos antiguos las santas mujeres que esperaban en Dios, cada una sumisa a su esposo. Tal es el caso de Sara, que obedecía a Abraham y lo llamaba su señor. Ustedes son hijas de ella si hacen el bien y viven sin ningún temor. 1 Pedro 3:3-6
 
¡Qué promesa! Querida luchadora, no creas lo que el mundo cree de cómo se debe tratar y amar a tu esposo. No tengas miedo de la palabra, “sumisa”. ¿Has comenzado a trabajar en tus acciones, tu lengua y tu comportamiento? No permitas que el enemigo te instigue sobre lo que tu esposo o esposa está haciendo en este momento. Confía en el Señor y en Su divina providencia. Como cristiana, ¿escogerás ser diferente? Pregúntate a ti misma, “¿Que haría o diría Jesús en cada difícil circunstancia?”
 

En fin, vivan en armonía los unos con los otros; compartan penas y alegrías, practiquen el amor fraternal, sean compasivos y humildes. No devuelvan mal por mal ni insulto por insulto; más bien, bendigan, porque para esto fueron llamados, para heredar una bendición. En efecto, “el que quiera amar la vida y gozar de días felices, que refrene su lengua de hablar el mal y sus labios de proferir engaños; que se aparte del mal y haga el bien; que busque la paz y la siga. Porque los ojos del Señor están sobre los justos, y sus oídos, atentos a sus oraciones; pero el rostro del Señor está contra los que hacen el mal.” 1 Pedro 3:8-12
 
Tu Señor Dios está en el negocio de transformar corazones. ¡El cree en la permanencia del matrimonio y Él creo la institución del matrimonio! ¡Por favor únete a nosotros en orar a diario por todos los matrimonios heridos y muertos alrededor del mundo!

Dios te bendiga,

Charlyne Steinkamp
Regocijo Ministerio Matrimonial

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