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Martes, 1 de Diciembre del 2015
El mensaje de hoy es de Bob quien era un pródigo que regresó a su casa y se volvió a casar conmigo por 23 años adicionales, antes de que el Señor se lo llevara al Cielo. Bob escribió 19 libros desde la perspectiva de un pródigo por más de dos décadas después de nuestro divorcio y segundas nupcias. Este es un devocional especial en el cual Bob compartió acerca de la celebración del Día de Acción de Gracias.
 
Yo cometí uno de mis mayores errores en mi vida y en mi caminar espiritual al permitir que la ira, la amargura, y la falta de perdón m controlaran al no invitar a Bob a nuestro primer Día de Acción de Gracias durante nuestra separación. Oh, si tan sólo yo hubiese escuchado a mi Señor secretearme y morir a mi carne, mostrando amor incondicional a mi esposo, como Jesús me enseñó después de nuestro divorcio. Aunque tu estés separado o divorciado, pregúntale al Señor lo que tu deberías hacer acerca de invitar a tu cónyuge a todos los eventos de los Días Feriados. Sí, tu podrás ser rechazado en ese momento, pero nosotros hemos tenido esposos llamando más tarde y diciendo, “¿Puedo aún ir a la cena de hoy o a ese evento especial esta noche?”  ¡Nunca dudes sobre lo que el Espíritu Santo puede hacer!
 
Yo estoy orando esta semana del  Día de Acción de Gracias para que muchos pródigos cónyuges separados acepten la invitación sincera de “Venir a casa para la cena del Día de Acción de Gracias.”
 
¿Te atreverías a arriesgarte de cocinar todos esos platos especiales por los que eres reconocida? Que cada uno de nosotros ore para que muchos standers sean capaces de llamar a sus cónyuges y que el Espíritu Santo toque los corazones de sus pródigos al ellos pedirles que vengan a la cena del Día de Acción de Gracias. ¡Quien sabe, ellos pudieran decir “sí!” – Charlyne

TRES DIAS DE ACCION DE GRACIAS
 
Me lavo las manos para declarar mi inocencia. Vengo ante tu altar, oh Señor, entonando un cántico de gratitud, y contando de todas tus maravillas.  Salmo 26:6-7
 
Yo me sentí guiado por el Señor a compartir contigo acerca de tres Días de Acción de Gracias consecutivos en mi vida. Vamos a llamarlos Día de Acción de Gracias A, B, y C.
 
El Día de Acción de Gracias A fue alrededor de cinco meses después de nuestra separación final. Yo estaba viviendo en un motel. No, no en el de eficiencia, pero al menos, el lugar menos costoso que yo pude localizar. No era mucho. Cuando me fui de casa, yo me visualicé  viviendo un final feliz con una compañera de trabajo. Ella se había ido al norte para estar con su familia para el Día de Acción de Gracias. Mi comida de ese día fue una TV comida (empacada congelada), sólo, en una mesa plegadiza en mi habitación. Ese año yo había llamado a Charlyne y le pregunté si yo podría ir a nuestra cena del Día de Acción de Gracias. Ella declinó mi pedido, diciendo, “Ya está bueno de pretender.” Charlyne había llenado el divorcio y sentía mucha ira hacia lo que yo le había hecho a nuestra familia.
 
Un año más tarde, cuando llegó el Día de Acción de Gracias B, yo conocí a alguien e iba a asistir a su casa, tomando el lugar del padre ausente ese día de fiesta  en su mesa. Las comidas y tradiciones eran muy diferentes de lo que yo conocía que habrían en nuestra casa ese día. Incluso pasados 20 años más tarde, yo aún puedo recordar el deseo que sentí de haber estado en casa para el Día de Acción de Gracias. Por más que me esforcé, yo aún me sentía  cuadrado dentro de la clavija de un agujero redondo en ese Día de Acción de Gracias. Sus padres sabían, sus hijos sabían, y yo sabía. De hecho, todo el mundo alrededor de la mesa,  incluyendo los tuyos verdaderamente, sabían que yo no pertenecía en esa foto. De alguna manera, yo me imaginé que Dios estaba mirando mi pecado. Yo silenciosamente eché de menos no sólo los platos de Charlyne, sino también su presencia.
 
El año siguiente, para el Día de Acción de Gracias C, yo estaba viviendo sólo en una casa dúplex  a 100 millas de mi familia. Charlyne y yo habíamos comenzado a comunicarnos un poco y yo le había comentado sobre la falta que me hacía mi familia para el Día de Acción de Gracias. En Sábado después del Día de Acción de Gracias, Charlyne preparó una cena completa de ese Día de Acción de Gracias y vino con nuestros tres niños en su viejo coche, y  trajeron la cena. Todos nosotros, los cinco, tuvimos un día bendecido.
 
¿Fue esto entonces cuando te regresaste a casa? No, Dios estaba llamando, pero yo aún me estaba resistiendo. Me tomó alrededor de siete meses más, otra mudanza y mucho más dolor para “volver a mis sentidos,” y volverme a casar con mi esposa. Yo compartí acerca de tres Días de Acción de Gracias hoy no para ilustrarte la maldad de Bob, sino para alabar la bondad de Dios. Tu cónyuge pródigo, muy parecido a mi, no está tampoco soportando o disfrutando su propio Día de Acción de Gracias A, B, o C. A menudo debemos pasar por A, y B para llegar al C.
 
Los Días de Fiesta son acerca de las familias, y la mente de tu pródigo está siendo bombardeada con pensamientos de su casa, fiestas y felicidad.  Nosotros los pródigos simplemente no podemos correr suficientemente lejos para separarnos de los recuerdos o de Dios.
 
Este Día de Acción de Gracias y cada día antes de las fiestas Navideñas, sé especialmente sensible al Espíritu Santo. No te pares en el camino de un día de fiesta A, o B convirtiéndose en un día de fiesta C.
 

Entren por sus puertas con acción de gracias; vayan a sus atrios con alabanza. Denle gracias y alaben su nombre. Pues el Señor es bueno. Su amor inagotable permanece para siempre, y su fidelidad continúa de generación en generación.  Salmo 100:4-5

Porque El vive,

Bob Steinkamp
Regocijo Ministerio Matrimonial

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