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Viernes, 22 de Enero del 2016

¿ODIAS EL PECADO?
 
Dice el pecador: “Ser impío lo llevo en el corazón”. No hay temor de Dios delante de sus ojos. Cree que merece alabanzas y no halla aborrecible su pecado. Salmo 36:1-2
 
¿Odias el pecado que está destruyendo a tu cónyuge? ¿Odias el mal que ocurre en tu ciudad, condado, estado o país? ¿Te has vuelto insensible a todo el mal que te rodea? ¿Te has desensibilizado de lo que escuchas o vez en la televisión? ¿Te has acostumbrado al comportamiento de la gente, actitudes o forma de hablar de este mundo? ¡Cuidado! Tú y yo estamos de visita en este mundo, no somos “de” este mundo. ¿Estás dispuesta a marcar la diferencia en las vidas de muchos mientras de mantienes firme en la lucha por la sanación y restauración de tu matrimonio?
 
Como parte de tus devociones hoy, lee el Salmo 36. Luego medita y estudia este corto salmo, comparando donde se encuentra to amado cónyuge en su propia vida a la par de la justicia de Dios. En este Salmo, el primer versículo dice que no existe temor de Dios en aquella gente que vive alejada de Dios. Los pecadores no odian el mal. ¿Está viviendo tu cónyuge con un espíritu de orgullo, o mintiendo, o siendo avaro, o viviendo en adulterio? ¿Ha pensado tu cónyuge alguna vez que su estilo de vida pecaminosa tiene consecuencias? Que esto te lleve a querer orar aún más por el alma de tu cónyuge.
 

Sus palabras son inicuas y engañosas; ha perdido el buen juicio y la capacidad de hacer el bien. Salmo 36:3
 
¿Dónde te encuentras tú en tu relación con Dios? ¿Le has entregado tu corazón y tu vida a tu Salvador y Señor, Jesucristo? ¿Has tomado este compromiso tan importante? ¿Estás caminando con fe, creyendo y orando para que Dios toque y cambie el corazón pecaminoso de tu cónyuge? Dondequiera que te encuentres cada día, escoge brillar la luz del Señor en este mundo de tinieblas, hablando del amor y la esperanza de Dios a los demás.
 

Porque en ti está la fuente de la vida, y en tu luz podemos ver la luz. Salmo 36:9
 
Sé un faro dondequiera que vayas. El Señor te puede usar para llevar esperanza a alguna persona que se siente desesperada debido a sus circunstancias. ¡Tu Señor Dios puede tocar y cambiar sus vidas! Entonces, mientras estas siendo obediente al Señor, otras personas irradiaran su luz sobre tu cónyuge.  Tu Señor orquestará citas divinas para que estas personas ministren a tu cónyuge, hablándoles de las verdades y del amor de Dios y de su vida pecaminosa y sin esperanza.
 
Nunca dudes del poder de tu Señor Jesucristo. Nunca olvides que el enemigo ha engañado, tentado y seducido a tu cónyuge para que cayera en el pecado y ahora ellos están viviendo en la oscuridad, en una prisión de la que no pueden ver o encontrar la forma de salir. Recuerda las promesas de tu Señor Dios. ¡Hablalas y reclamalas a diario!
 

Los sacó de las sombras tenebrosas y rompió en pedazos sus cadenas. Salmo 107:14
 
¿Qué haces al acostarte? ¿Oras por esas cargas especiales a tu Señor una última vez? Luego te duermes, confiando y creyendo en el poder de tu Señor para lidiar y resolver todas tus circunstancias, independientemente de tu cónyuge o tu familia.
 
¿Qué está pasando con tu cónyuge cuando llega la hora de ir a dormir? Bob te diría que cuando el ponía su cabeza sobre la almohada, se recordaba de todo lo que había hecho y que seguía haciendo. Él no se olvidó de mi o de sus hijos. El sentía solo culpa y vergüenza. Mientras tu prodigo se da vueltas en la cama, el enemigo le susurra al oído más maldades para tratar de hacerlo caer aún más profundamente en el pecado. Luego cuando tú ves a tu cónyuge, pareciera que está siendo más hostil y está aún más enfadado contigo. No es contigo, es a su estilo de vida y a la trampa en la que han caído. Tu solo tienes que irradiar el amor der del Señor y hacerles saber que tu estas orando por él /ella y queriendo que este en casa.
 

Aun en su lecho trama hacer el mal; se aferra a su mal camino y persiste en la maldad. Salmo 36:4
 
Es por esto que comparto con los luchadores una de mis escrituras favoritas que se encuentra en Job, capítulo 33. Tú debes creer que tu Señor puede hablarte y Él le hablará a tu cónyuge con regularidad. Tú y yo tenemos que orar por todos los pródigos, para que sean obedientes al llamado del Señor, para que sigan Sus instrucciones y los principios bíblicos, inmediatamente.
 

“Pero déjame decirte que estás equivocado, pues Dios es más grande que los mortales. ¿Por qué le echas en cara que no responda a todas tus preguntas? Dios nos habla una y otra vez, aunque no lo percibamos. Algunas veces en sueños, otras veces en visiones nocturnas, cuando caemos en un sopor profundo, o cuando dormitamos en el lecho, él nos habla al oído  y nos aterra con sus advertencias, para apartarnos de hacer lo malo y alejarnos de la soberbia; para librarnos de caer en el sepulcro y de cruzar el umbral de la muerte”. Job 33:12-18
 
¿Aceptaras el compromiso diario de convertirte en un guerrero de oración, un intercesor por tu cónyuge y tus hijos? No permitas que el enemigo te diga que estas demasiado ocupada, o que orar no marca la diferencia o que orar escrituras realmente no funciona. ¿A quién estas escuchando? ¡Cree lo que dice la Palabra de Dios y ora para que tu cónyuge tenga temor de Dios y odie el mal! El Señor no dejara de llamarlo por su nombre para que se arrepienta y se aparte de su camino pecaminoso. ¡Sigue orando!
 

El Señor está cerca de quienes lo invocan, de quienes lo invocan en verdad. Cumple los deseos de quienes le temen; atiende a su clamor y los salva. Salmo 145:18-19
Dios te bendiga,

Charlyne Steinkamp
Regocijo Ministerio Matrimonial
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