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Viernes, 4 de Marzo del 2016

¡YO HE VISTO SUS CAMINOS, PERO LO SANARE!
 
Yo he visto sus caminos, pero lo sanaré, lo guiaré y lo colmaré de consuelos; y de los labios de los que están de duelo, haré brotar la acción de gracias. ¡Paz al que está lejos, paz al que está cerca! Yo lo sanaré, dice el Señor. Isaías 57:18-19
 
“¿Dios, ves todo lo que mi cónyuge me está haciendo? ¿Dónde estás? ¿Por qué no te levantas a defenderme a mí y a mis hijos? ¿Cuánto tiempo tengo que esperar?” ¿Creerás que Dios puede tocar y transformar a tu cónyuge en el hombre o mujer de Dios por el que tu estas orando y esperando? ¡Que promesa! Yo los sanaré ¿Pero cuando?
 
¿Es así como te sientes a veces? Sí, yo sé. Porque yo también me sentía así. Me di cuenta que el Señor sí le habla a Sus hijos. Yo a menudo tenía una conversación mono lateral con mi Señor. Hasta que un día clame al Señor que me hablara. “Escribe Tus Palabras en la pared. Pero hablame, para que así yo sepa que lo que estoy haciendo es Tu voluntad y es lo correcto ante tus Santos ojos.” Puedo recordar esa noche claramente hoy, yo quería desesperadamente saber qué hacer y si Dios quería que yo creyera y orara por la restauración de mi matrimonio.
 
Ahí fue cuando el Señor me comenzó a hablar al corazón y la Palabra de Dios, la biblia, comenzó a cobrar vida para mí. Dios me dijo a través de muchas escrituras que Él quería que yo esperara por mi esposo. Las escrituras parecían como si hubieran sido subrayadas o me hablaban al corazón. ¿Te ha pasado eso a ti? Clama al Señor. Él quiere que tú escuches Su plan y propósito para tu matrimonio. Él quiere que tú obedezcas Su voz.
 

“Clama a mí y te responderé, y te daré a conocer cosas grandes y ocultas que tú no sabes.” Jeremías 33:3
 
La escritura anterior de Isaías 57:18 me fue dada muchos años atrás cuando estaba luchando, parada firme, clamando a mi Señor, que me mostrara si Él iba a restaurar nuestro matrimonio. Preguntaba constantemente, “¿Vas realmente a tocar y cambiar el corazón de mi esposo?” Lo ves ¡yo estaba tal como tu luchando!
 
Luego una noche, el Señor me dio la escritura del pasaje de Isaías 57:14-21. Cobró vida en mi corazón. ¿Cuántas veces el Señor tiene que hablarte al corazón para que le creas? Toma una de tus escrituras y pon el nombre de tu cónyuge en ella como una oración, dándole gracias al Señor que Él se está moviendo al otro lado de la montaña. Tú debes alabar al Señor, confiar en Él, mantenerte firme en la fe y obedeciendo al Señor. Entonces escoge creer como lo hizo Abrahán.
 

Contra toda esperanza, Abraham creyó y esperó, y de este modo llegó a ser padre de muchas naciones, tal como se le había dicho: “¡Así de numerosa será tu descendencia!” Su fe no flaqueó, aunque reconocía que su cuerpo estaba como muerto, pues ya tenía unos cien años, y que también estaba muerta la matriz de Sara. Ante la promesa de Dios no vaciló como un incrédulo, sino que se reafirmó en su fe y dio gloria a Dios, plenamente convencido de que Dios tenía poder para cumplir lo que había prometido. Por eso “se le tomó en cuenta su fe como justicia”. Romanos 4:18-22
 
El Señor comenzó a hablarme. “¡Construye, construye, prepara el camino! Quita los obstáculos del camino de mi pueblo.” ¿Estás lista para que tu cónyuge regrese a casa ahora, repentinamente? Tú tienes que preparar tu casa, y quitar cualquier y todo obstáculo que pueda estar bloqueando el camino. ¿Hay pilas de piedras de falta de perdón o celos? ¿Has estado llenándote de ira o amargura o falta de perdón que pudiera destruir la vuelta a casa? El Señor te está dando un aviso de cautela para que prepares el camino a tu casa por dentro y por fuera para estar totalmente lista para recibir a tu cónyuge con un amor incondicional, con perdón y con los brazos abiertos.
 

Y se dirá: “¡Construyan, construyan, preparen el camino! ¡Quiten los obstáculos del camino de mi pueblo!” Porque lo dice el excelso y sublime, el que vive para siempre, cuyo nombre es santo: “Yo habito en un lugar santo y sublime, pero también con el contrito y humilde de espíritu, para reanimar el espíritu de los humildes y alentar el corazón de los quebrantados”. Isaías 57:14-15
 
Permíteme sugerirte que ores el Salmo 51 con el nombre de tu cónyuge en el regularmente. Aquí te doy un ejemplo de oración para hoy:
 

Ten compasión de — ________, oh Dios, conforme a tu gran amor; conforme a tu inmensa bondad, borra las transgresiones de ______________. Lávanos de toda nuestra maldad y límpianos de nuestro pecado…Crea en ambos, oh Dios, un corazón limpio, y renueva la firmeza de nuestro espíritu…Devuélvenos la alegría de tu salvación; que un espíritu obediente nos sostenga. Salmo 51:1-2,10,12
 
O, que cada semana cientos de cónyuges pródigos, adolescentes, jóvenes adultos y adultos pródigos alrededor del mundo tengan un espíritu quebrado y un corazón arrepentido, volviéndose a su Señor Jesucristo pidiendo perdón, sanación y limpieza por todos sus pecados.
 
Que tú y yo sigamos “subiendo el calor” en el closet de oración hasta que tu veas tu matrimonio restaurado y tu cónyuge se convierta alabando al Señor. Luego tu continúes orando por todos los matrimonios que están en proceso de restauración matrimonial y por todos los pródigos que están cegados y engañados para que tengan su propia experiencia del camino a Damasco y ¡sean librados de sus prisión de pecado!
 

Por eso el Señor los espera, para tenerles piedad; por eso se levanta para mostrarles compasión. Porque el Señor es un Dios de justicia. ¡Dichosos todos los que en él esperan! Isaías 30:18
Dios te bendiga,

Charlyne Steinkamp
Regocijo Ministerio Matrimonial
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