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¡EL ENEMIGO ESTA VENCIDO!
by Charlyne Steinkamp

 
Yo sé que en mí, es decir, en mi naturaleza pecaminosa no existe nada bueno. Quiero hacer lo que es correcto, pero no puedo.  Quiero hacer lo que es bueno, pero no lo hago. No quiero hacer lo que está mal, pero igual lo hago.  Ahora, si hago lo que no quiero hacer, realmente no soy yo el que hace lo que está mal, sino el pecado que vive en mí.  Romanos 7:18-20
 
¡Jesucristo está vivo! El se levantó y venció la muerte y a Satanás. Ahora tú y yo debemos orar para que tu esposo o esposa vengan a conocer esta verdad y crean que ellos pueden ser liberados y ser puestos en libertad de cualquier pecado, que esté teniendo guerra en su corazón endurecido y en su mente.
 
Yo te animo a ti a pedirle al Señor que te de escrituras especiales que muestren cómo el Señor los ve a ellos. Yo le pedí al Señor al comienzo de mi parada y el Señor me dio:
 

…porque el será grande a los ojos del Señor.  Lucas 1:15
 
Cuando yo recibí esa promesa, yo me reí y le dije, “Señor, ¡mira lo que Bob está haciendo!” Entonces el Señor me respondió inmediatamente con dos escrituras más, para yo comenzar a creer, a orar, y a luchar por mi matrimonio. Ellas han sido el maná para mi en diferentes circunstancias. Después de la muerte de Bob, el Señor me reveló que Lucas 1:15 había sido cumplido. ¡Así que deja recordarte que nuestro Señor es capaz de hacer cualquier cosa!
 
Yo fui recientemente al cementerio y puse flores en todas las tumbas de los miembros de la familia. Yo siempre paso tiempo hablando con Bob y diciéndole cuanta falta el me hace. Yo siempre le digo, “Nuestros standers todavía aman leer tus libros y devocionales porque tu fuiste el pródigo.” Yo no estoy segura si Bob jamás paró de adorar al Señor para que El escuchara mis comentarios, pero se siente bien verbalizarlo. El Señor me recuerda de las escrituras que El me ha dado a mi cerca del comienzo de mi parada en Lucas 1:
 

“Pues nada es imposible para Dios.”  Lucas 1:37 (NKJV)
 
“Eres bendita porque creíste que el Señor haría lo que te dijo.”  Lucas 1:45 (NKJV)

 
¿Cuántas veces el Señor te ha hablado a través de señales, sueños y visiones pero el enemigo, Satanás, trata de robar tu fe, esperanza y confianza en el Señor a cada hora? Tu podrás sentirte desanimado o deprimido o absolutamente sin esperanza de que tu cónyuge jamás será liberado de los pecados en los que está involucrado. ¡Pero Dios!
 
¿Podrías tú abrir tus propios ojos a lo que el enemigo está haciéndote a ti? El enemigo te está engañando con sus mentiras cada día. Saca tu Biblia y un diario y lee en voz alta todas las promesas que Dios te ha dado a ti. ¡Entonces dile al enemigo que se esfume de ti ahora mismos en el Nombre de Jesús! ¡Jesucristo ha derramado Su sangre en la cruz y tú, Satanás, has sido vencido! ¡Hay victoria en Jesucristo!
 

¡Soy un pobre desgraciado! ¿Quién me libertará de esta vida dominada por el pecado y la muerte? ¡Gracias a Dios, la respuesta está en Jesucristo nuestro Señor!  Romanos 7:24
 
Clama al Señor. “¡Ayúdame!  ¡Yo no puedo hacer esto! ¡Esto es demasiado difícil!”  ¡El Señor nunca te dejará ni te abandonará! Esta es otra promesa de la Palabra de Dios. A través de la Biblia hay un ejemplo tras ejemplo de situaciones donde Dios fue un Liberador. Situaciones que parecían no tener esperanza pero Dios entraba ahí y vidas eran cambiadas.
 
Yo leí el Salmo 108 esta semana y yo supe que esto era para ambos de nosotros:
 

Rescata ahora a tu pueblo amado;  respóndenos y sálvanos con tu poder. Por favor ayúdanos contra nuestros enemigos, porque toda la ayuda humana es inútil. Con la ayuda de Dios haremos cosas poderosas, pues él pisoteará a nuestros enemigos.  Salmo 108:6, 12-13
 
¿Vas tu a comenzar creyendo y removiendo toda duda, falta de fe y miedo de tu corazón y de tu vida? ¿Vas tu a recordar quien eres como hijo del Rey de Reyes? ¡Dios ha creado el matrimonio y El desea desplegar Su poderoso poder en sanar y resucitar matrimonios heridos y muertos alrededor del mundo!
 

“Yo el Señor te he llamado para manifestar mi justicia. Te tomaré de la mano y te protegeré, te daré a mi pueblo, los Israelitas como símbolo de mi pacto con ellos. Y serás una luz para guiar a las naciones; abrirás los ojos de los ciegos, pondrás a los cautivos en libertad, soltando a los que están en calabozos oscuros. ¡Yo soy el Señor, ese es mi nombre! No le daré mi gloria a nadie más, ni compartiré mi alabanza con ídolos tallados. Todo cuanto profeticé se ha hecho realidad, y ahora profetizaré de nuevo; les diré el futuro antes de que suceda.”  Isaías 42:6-9
 
¿Conoces tú en lo profundo de tu corazón que Dios es capaz de hacer inmensurablemente más de lo que tu puedas jamás imaginar? ¡Yo lo creo! ¿Vas tú a clamarle al Señor y a pedirle perdón y a unirte al Ejército de Dios hoy?
 

Pero gracias a Dios el nos da la victoria sobre el pecado y la muerte por medio de nuestro Señor Jesucristo. Por lo tanto mis amados hermanos, permanezcan fuertes y constantes. Trabajen siempre para el Señor con entusiasmo, porque ustedes saben que nada de lo  que hacen para el Señor es inútil.  1 Corintios 15:57-58

¿Estás siendo tú bendecido por el material gratis de este sitio web? ¡Esto no es por accidente!
 
Después de mi divorcio, debido a mi falta de conocimiento, no buscando al Señor, sino a otros, Dios me reveló Su verdad de la permanencia del matrimonio. Yo comencé a buscar al Señor en Su Palabra pidiéndole al Señor que me ayudara a conocer cómo orar por mi esposo del cual yo me había rendido. ¡Pero Dios no se rindió en mi, ni en Bob, ni en nuestra familia! ¡Dios no se ha rendido en tu familia tampoco!
 
Yo le pedí al Señor que escribiera Sus respuestas en mi pared, ya que yo no podía escucharlo. El Señor tomó mi mano y me guió a través de cada paso en el valle de las finanzas, manejando a mis niños sola, y de todo el resto. Yo sé que tu entiendes.
 
Mientras Bob se había ido, una tarde en una llamada telefónica el estaba siendo muy de doble mente. “Si nosotros fuéramos a volver juntos, pero yo jamás voy a regresar a casa, pero si yo lo hiciera, yo considero que nosotros estamos para tener un ministerio y el nombre es Regocijo. ¡Pero no te hagas esperanzas ya que yo nunca voy a regresar a casa!”
 
Bob regresó a casa más tarde y nosotros comenzamos el proceso de la restauración del matrimonio. Entonces nosotros nos dimos cuenta de la llamada en nuestras vidas para ayudar a otros que estaban batallando con problemas matrimoniales y a compartir la importancia de la oración y enseñando a hombres y mujeres que el enemigo está fuera buscando destruir nuestros matrimonios. Yo fui encargada de enseñar las armas que Dios nos ha dado para pelear nuestras batallas.
 
¿Vas a convertirte en parte de la familia de Regocijo Ministerio Matrimonial? Nosotros necesitamos que cada uno haga una ayuda  una vez cada cierto tiempo o mensualmente. ¡Si cada uno diera algo – nosotros podemos hacerlo!
 
¡Muchas gracias  a los fieles quienes dan cuando pueden y a aquellos que nos soportan mensualmente! ¡Nosotros nunca pudiéramos hacer lo que hacemos, si Tu no nos estuvieses ayudando!
 
¿Te unirías a la familia de RMM y dieras lo que puedas? ¡Que el Señor te bendiga a ti y a tu familia abundantemente! – Charlyne
De una Stander en Luisiana
“¡Alabado sea el Señor! El es tan bueno y fiel. Hace unos pocos años yo me sentía sin esperanza. Pero Dios. Mi esposo de muchos años era adicto a las drogas, al alcohol y al juego. Aunque nosotros vivimos juntos el estaba en el país lejano. Yo oré por el por años. No fue hasta que yo me sometí a Dios que las cosas cambiaron y yo pude decir, “Señor Tu voluntad, no la mía.” Fue entonces cuando mi esposo fue a la cárcel y fue salvo. Cuando el salió de la cárcel, fue a rehabilitación voluntaria. Dios ha restaurado los años que la langosta se comió. Nuestro matrimonio está sanando y así la relación con nuestros hijos. Mi esposo está sirviendo al Señor. Standers, nunca paren de orar por sus cónyuges. Los milagros ocurren cada día. Yo le doy a Dios toda la gloria y el honor.”
El primer libro de los Steinkamp (de el/de ella). De un lado escribe Bob al pródigo, sobre cómo reajustarse a vivir de regreso en casa y de cómo lidiar con sus emociones y sentimientos en Después Que El Pródigo Regresa.
 
Voltea el libro y lee a Charlyne Parada Después Que El Pródigo Regresa. Charlyne enseña a los standers cómo amar a sus esposos o esposas incondicionalmente, aprendiendo a cerrar los labios, y a nunca parar de orar aunque su esposo o esposa puedan estar de regreso en casa.

 

¿PARARSE CON LA CABEZA O PARARSE CON EL CORAZON?
 
El temor del Señor es la base de la verdadera sabiduría; todos los que obedecen sus mandamientos crecerán en sabiduría. ¡Alábenlo para siempre!  Salmo 111:10
 
Cada hombre o mujer que está orando por la restauración del matrimonio cae en dos tipos de grupos. Ya sea que ellos están parados con el corazón, o ellos están parados con la cabeza. Aquí va la pregunta que diagnostica lo que divide a los dos grupos: ¿Estás tu parado porque Dios te ha dicho que El va a sanar tu matrimonio, o tu estás parado porque alguna persona o programa te ha dicho que tu matrimonio puede ser restaurado?
 
Pararse con el corazón requiere que tú te hayas vendido a tu Señor Dios. Tu le has entregado completamente a tu pareja al Creador. Sí, tu oras por su salvación, y por restauración, pero la única red segura entre tú y fallar es Jesús, y tú confesando que El nunca falla.
 
Pararse con la cabeza significa que tu siempre vas a tener un “Plan B,” por si acaso Dios no es suficientemente grande para hacer lo que El te ha prometido a ti que El va a hacer. Tú eres como un niño aprendiendo a nadar, pero que permanece en aguas no muy profundas por si acaso esta cosa llamada natación no funciona.
 
Pararse con el corazón significa, “Yo me voy a parar por mi pareja hasta que yo esté en una mecedera.” Pararse con la cabeza deja espacio para mantener a alguno del sexo opuesto en mente, por si acaso Dios te falla.
 
Pararse con el corazón mira a la eternidad. Parase con la cabeza pone límites de tiempo.
 
Pararse con el corazón significa mirando hacia arriba a Dios. Pararse con la cabeza significa mirando  a las circunstancias.
 
Pararse con el corazón significa viviendo una vida consistente todo el tiempo. Pararse con la cabeza significa que tú te permites a ti mismo, y en tus éticas, el cambio, dependiendo de las circunstancias.
 
Pararse con el corazón es sabiendo que hay un 100%  de probabilidades de restauración. Pararse con la cabeza significa que la probabilidad de restauración es cualquier porcentaje que alguien te haya dicho, menos tu duda.
 
Pararse con el corazón se trata de mirar  los problemas de los otros, y de cómo tú pudieras ayudar. Pararse con la cabeza está totalmente enfocado en ti mismo, tus problemas, y soluciones generadas por el hombre.
 
Pararse con el corazón es saber que Dios sí habla, y tomar la dirección de El. Pararse con la cabeza trata sobre hacer cuestionarios y consejos de otras personas.
 
Pararse con el corazón es tener una relación personal con el Señor Jesús, permitiéndole a El ser tu pareja para esta temporada. Pararse con la cabeza es soledad e intentando llenar el vacío en tu vida con maneras humanas.
 
Pararse con el corazón significa rodearte a ti mismo de cosas de Cristo, desde el momento que te despiertas, hasta el momento que en que te duermes. Pararse con la cabeza es intentar cualquier cosa que pueda disminuir el dolor.
 
Pararse con el corazón te permite a ti ser tú mismo delante de los demás. Pararse con la cabeza significa que tú debes estar en guardia, tomando tu parada en una situación, y siendo soltero en otra.
 
¡Pararse con el corazón es regocijarse por cada matrimonio restaurado, confiado de que el tuyo pudiera ser el próximo! Pararse con la cabeza es ponerte celoso de ver otros matrimonios restaurados.
 
Pararse con el corazón significa correr a tu closet de oración durante una crisis, para contarle a Dios, y para escuchar Su consejo. Pararse con la cabeza significa correr a la computadora o al teléfono durante una crisis, para contarle a otros, y para escuchar sus consejos.
 
Pararse con el corazón es cubrir la desnudez de tu pareja en una conversación. Pararse con la cabeza es darle un portazo a tu pareja en cada oportunidad, intentando demostrar tu propia inocencia.
 
Pararse con el corazón es estar hambriento por aprender más sobre las sólidas verdades de Dios. Pararse con la cabeza significa correr de aquí para allá, escuchando a cualquiera que esté diciendo lo que tu quieres escuchar.
 
Pararse con el corazón demanda tiempo sin límite en la Biblia. Pararse con la cabeza permite que cualquier otro libro que te ofrezca rayos de esperanza, sin importar la falta de fundación bíblica.
 
Pararse con el corazón es a menudo pensado que eres un tonto por tu familia, pastor y amigos, (pero así fue Noé, Abraham, y tantas otras personas quienes fueron usados por Dios). Pararse con la cabeza es a menudo pensado por otros que eres un sabio, pero tu sabiduría no perdura cuando viene la gran tormenta.
 
Durante el comienzo del verano del 1987, yo comencé a fijarme en la esposa que yo había abandonado. El factor número uno que me trajo a mi de regreso a casa fue que el caminar de Charlyne coincidía con su hablar, todo el tiempo, y en cada manera. De tiempo en tiempo de nuevo, yo podía descubrir un “ah-ah” y pensar que yo había agarrado a la mujer que yo sabia que era una “stander” en una inconsistencia. Cada vez, sin excepción, yo terminaba viéndome como un tonto, y Charlyne habría sido probada inocente.
 
Yo regresé el 7 de Julio del 1987 a una esposa que estuvo parada 100% con su corazón. El único cambio en ella desde ese día es que había crecido más preciosa a mi vista, y yo sospecho que a los ojos de Dios también.
 
Charlyne y yo ambos deseamos ver tu matrimonio sanado y restaurado. Si tu tienes una parada con tu cabeza, nosotros oramos para que hoy tu puedas hacer los cambios para convertirte en un stander de corazón. Los pródigos sí regresan a casa, para la gloria de Dios, a personas que están paradas con todo su corazón.
 

Si obedeces cuidadosamente todos los mandatos que te entrego hoy y si amas al Señor tu Dios y lo sirves con todo tu corazón y con toda tu alma, el mandará las lluvias propias de cada estación, las tempranas y las tardías, para que puedas juntar las cosechas de granos, el vino nuevo y el aceite de oliva.  Deuteronomio 11:13-14

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