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Martes, 27 de Septiembre del 2016
El mensaje de hoy es de Bob, que era un pródigo que regresó a casa y se volvió a casar a mí por otros 23 años antes de que el Señor se lo llevó al cielo. Bob escribió 19 libros desde la perspectiva del pródigo durante más de dos décadas después de nuestro divorcio y segundas nupcias. – Charlyne

UNA VISITA OBLIGATORIA
 
Esta noche en la cena el Señor me permitió ser testigo de una escena que debería ser obligatoria de ver por cada cónyuge considerando dejar sus casas. Sentado al frente de mi habían dos mujeres y dos niños. Un mujer que parecía estar en sus sesentas y la otra en sus treintas. Los niños parecían como hermanos, cerca de 11 o 12 años de edad. Mientras los niños varones comían, ellos jugaban y se hacían bromas el uno con el otro. Las dos damas no.
 
Había algo obviamente extraño en aquella relación. Ellos terminaron de cenar delante de mi y los cuatro se fueron juntos, yendo a dos coches parqueados uno al lado del otro en Ocala, Florida. La mamá abrió el baúl de su coche y la Abuela abrió la puerta de atrás de su vieja estación de guagua,  y comenzó el gran intercambio. Bicicletas, maletas, almohadas, y elementos sueltos eran transferidos a la guagua de la Abuela. Hubo tanto que hacer entre ambas mujeres para colocar todo y cerrar la puerta.
 
Cualquier proposición  de, “Bien, nosotros vamos a superarnos de nuestro divorcio” pudo haber sido observado entre las lágrimas y los abrazos entre aquella Mamá  y sus niños, en aquel momento. Finalmente, ella habló a la señora mayor, pero no hubieron abrazos. Dejándome a mi ponderar si algún papá ausente habría enviado a su madre mayor de edad a hacer este trabajo sucio de buscar a los dos niños lejos de su casa para el verano. Finalmente, un coche entró en la I-75 para tomar una dirección, y la madre de los niños condujo sola en la vía opuesta.
 
Yo deseé haber hablado a los cuatro de aquellas personas individualmente. Si mis sospechas estaban correctas, no necesitaría de un científico para descubrir algo que estaba muy mal con aquella escena. Esos dos niños necesitaban estar de vacaciones con  papá y mamá, tomando su cena juntos y mirando hacia delante buscando un motel con piscina al final de un día muy caluroso. En vez, ellos van a sentirse culpables o heridos de que su  mamá tiene que irse. Yo pienso si esos jóvenes se habrán preguntado a ellos mismos si el divorcio de sus padres es por su culpa.
 
¡Hombres y mujeres, levántense! ¡Regresen a casa! Sus niños y sus cónyuges (y sus madres quienes están haciendo el trabajo sucio de encontrarse con tu cónyuge con la cual te sientes también culpable de enfrentar) te necesitan. Por favor, has lo que Dios te dice que hagas hoy.
 
Nuestra próxima generación necesita recordar fines de semanas felices y veranos,  no siendo peones en el juego del divorcio  de sus padres, todo debido a un padre egoísta que se quiere sentir bien.
 

En su bondad, Dios los llamó a ustedes a que participen de su gloria eterna por medio de Cristo Jesús. Entonces, después de que hayan sufrido un poco de tiempo, él los restaurará, los sostendrá, los fortalecerá y los afirmará sobre un fundamento sólido.  ¡A él sea todo el poder para siempre! Amén.  1 Pedro 5:10-11
 
Una Nota de Charlyne:
 

El corazón de Bob cambió después que el regresó a casa, ya que Dios le reveló a el cuanto el divorcio había destruido a cada miembro de la familia y especialmente a nuestros niños inocentes.
 
Yo sé que hay muchos parados, mamás y papás heridos que tienen que estar solos los fines de semanas, las noches de las semanas y en los días libres de los niños del colegio o cuando vienen días feriados mientras comparten sus hijos separadamente. Yo conozco la soledad y el dolor que tu sientes cuando no tienes a tus hijos en casa contigo. Yo sé que tu has tenido que hablar y decirle a tus hijos que ellos deben de ir a las casas de sus padres, a menudo en ciudades diferentes, debido a los acuerdos  en tus papeles de divorcio. Yo he estado en nuestra casa explicando esto, pero también en la casa de  mi cuñada cuando mi sobrinito gritó, “¡Yo no quiero ir. Por favor no me hagas ir!”  ¡Oh, como odio el divorcio! Sí, yo entiendo lo preocupado que estás con lo que tus niños van a ser expuestos con el estilo de vida de su padre pródigo. Nunca olvides que tu Padre Celestial está con tus niños en cada momento y yo creo en ángeles guardianes que están ahí protegiéndolos.
 
Por favor recuerda siempre por lo que estas orando y parado en la brecha por tu esposo, esposa, o niños rebeldes quienes han sido tomados cautivos por el enemigo. Mi oración hoy es para que tu puedas siempre pelear por la restauración de tu matrimonio y familia para ser restaurada para siempre. Dios odia el divorcio ya que El creó el matrimonio. Su plan fue para nosotros de ser bendecidos para tener hijos. Nunca te rindas en esperar lo mejor de Dios en restaurar tu matrimonio y hacer que tu casa sea una Casa de Luz en creer.
“Porque nada es imposible para Dios.”  Lucas 1:37
 
¡Tu estás haciendo una diferencia en la vida de tus hijos, sus matrimonios, la vida de tus nietos y para futuras generaciones afirmando que el matrimonio es para siempre! ¡Nosotros podemos hacer una diferencia en nuestros hogares, nuestra ciudad, nuestro estado y alrededor del mundo si nosotros nos paramos por la santidad del matrimonio! ¡Cada día únete a nosotros y riega las verdades de Dios a otros! – Charlyne
Porque El vive,

Bob Steinkamp
Regocijo Ministerio Matrimonial
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