newsletter_banner

Martes, 18 de Octubre del 2016
El mensaje de hoy es de Bob, que era un pródigo que regresó a casa y se volvió a casar a mí por otros 23 años antes de que el Señor se lo llevó al cielo. Bob escribió 19 libros desde la perspectiva del pródigo durante más de dos décadas después de nuestro divorcio y segundas nupcias. – Charlyne

LA CULPABILIDAD Y LA VERGUENZA DEL PRÓDIGO
 
Pero después de haber levantado el censo, a David le comenzó a remorder la conciencia, y le dijo al Señor: “He pecado grandemente por haber hecho este censo. Señor, te ruego que perdones mi culpa por haber cometido esta tontería.”  2 Samuel 24:10
 
Muchas de las preguntas que recibimos Charlyne y yo son acerca del proceso de la restauración del matrimonio.  Los standers están teniendo problemas al tratar de entender qué ha sucedido cuando un pródigo hace falsos comienzos hacia su regreso a casa. El cónyuge ausente regresa a casa, y entonces así de rápido se va de nuevo, a menudo distanciándose aún más que antes. Muchos standers soportan este ciclo más de una vez antes de que su pareja se quede en casa.
 
Decidí abordar dos obstáculos para el regreso a casa, de cómo los pródigos vemos las cosas. Esos obstáculos son la culpabilidad y la vergüenza.
 
En el pasaje de la escritura arriba, David tenía remordimiento de conciencia sobre su pecado. David era ya un hombre muy viejo, y en los finales de su vida. ¿Qué fue lo que causó en David sentirse tan culpable que dice la Biblia que el no podía dormir?  Que el había contado mal sus tropas.
 
Yo oro para que hoy puedas ver a David, un joven que mató a Goliat y que más tarde fue elegido por Dios para ser el líder de su pueblo. El cometió adulterio, causó muerte, y mucho más. David vino de vuelta a Dios en arrepentimiento. Ahora, cerca del final de su vida, David le clamaba a Dios, simplemente porque el había jugado con los números.
 
Aunque tu pródigo esposo nunca haya matado a un gigante, ni haya dirigido una nación, la persona que tú amas puede estar en la etapa de Betsabé, al estilo de vida de David, hoy. Su pecado es muy abierto, y ellos parecen no tener vergüenza. Mi esposa y yo oramos para que ayudándote a ti a ver dónde está tu pródigo realmente, tu puedas continuar parada orando por su arrepentimiento, sin importar el tiempo. Recuerda, Dios está siempre bien en el tiempo.
 
¿Puedes imaginar a tu pródigo retornado, tarde en la vida, tan sensitivo a las cosas de Dios, a lo que ellos le dan la vuelta durante la noche, como algunas personas hubiesen pasado como una mentira blanca? Por favor, permíteme explicarte.
 
Vamos a comparar dónde esta tu cónyuge en este momento al péndulo de un reloj “Grandfather Clock (Reloj de Piso).” Mientras más lejos se tira a un lado el péndulo, más lejos al otro lado va a ir, pero sólo cuando lo sueltas. Tu tarea es orar por la liberación de tu pareja de las garras del pecado.
 
Desde mi propia experiencia, y al haber hablado con hombres y mujeres que tienen años dentro de la restauración de sus matrimonios, el consenso parece ser “Yo nunca más volveré a estar ahí de nuevo.” ¿Podría ser aquí dónde se encontraba David en este pasaje? El recuerda el problema que su pecado antes le había causado, y eso lo asustaba.
 
¿Estás preparado para lidiar con la culpabilidad y la vergüenza de tu pródigo cuando regrese a casa? Si no, entonces no estás listo para la restauración. Cuando tu pródigo diga “Me siento tan avergonzado,” vas a responderle, “Sí, deberías estarlo,” o ¿estás preparado para ofrecerle la comodidad en Jesús que el necesita?
 
La culpabilidad y la vergüenza son dos armas poderosas de Satanás. Ellos atentan para convencernos a nosotros los pródigos de que la jornada a casa es imposible. Nadie puede abandonar a su familia, sin importar las circunstancias, y no sentirse culpable. Nosotros los pródigos podemos tener nuestra vergüenza enmascarada por una temporada, pero vendrán días en el proceso de restauración cuando deberemos dar cara a cara con lo que hemos hecho.
 
Necesitamos mirar la vergüenza del stander también.  Hay una frase que yo oro para que tu nunca, nunca digas. No termines la oración con “después de lo que tu has puesto a esta familia a atravesar,” o ninguna palabra remotamente cerca de ese pensamiento. Si aún estás albergando vergüenza sobre lo que tu pareja ha hecho, entonces no estás listo para la restauración. Suéltale cualquier vergüenza a tu Señor hoy.
 
Tu pródigo puede estar viendo su culpa y su vergüenza como dos paredes enormes bloqueándolo de su casa.  Charlyne y yo oramos para que tu puedas derribar esos muros y allanar el camino a casa con tus oraciones. Nosotros queremos que tu pródigo se convierta como David, tan sensitivo a ti, y a nuestro Dios, para que nada perjudicial sea permitido en estas dos relaciones.
 
¿Es esto siquiera posible? No sólo es posible, sino que también es probable. Hoy puedes estar en frente de lo que parece un enorme obstáculo. Tu cónyuge y la otra persona pueden ser compañeros de trabajo. Es posible que haya un contacto permanente entre ellos. Nada bueno alguna vez se logrará mediante el espionaje, pero todas las cosas son posibles a través de tu oración.
 
Si continúas estando parado fuerte, incluso después que el pródigo regresa, y tomas tus consejos de Dios, no de personas, llegará el día en que tu cónyuge se de cuenta que su completo amor, devoción y atención pertenecen a su casa, para ser compartido con su cónyuge y con Dios, y no compartido entre su cónyuge y una falsificación.
 
Charlyne y yo nos sentimos honrados de tener cónyuges pródigos suscritos a estos mensajes diarios. Algo más para ti, te prometo que es posible sobrepasar esa otra persona. La llave es no teniendo contacto en absoluto con esa otra persona, por ninguna razón, por seis meses. Durante este tiempo, Dios te ayudará a lidiar con la culpabilidad y la vergüenza. El afecto que sientes ahora va a ir disminuyendo con el tiempo. Por otra parte, cada contacto es como echar gasolina en el fuego. Vale la pena el dolor, al tener a tu cónyuge y tu familia de vuelta otra vez.
 

Tú conoces lo necio que soy, Oh Dios; no puedo esconder mi culpa de ti. Que aquellos que esperan en ti no sean avergonzados por mi culpa, Oh Señor, Soberano Señor; no permitas que sean humillados por mi causa, Oh Dios de Israel.  Salmo 69: 5-6
Porque El vive,

Bob Steinkamp
Regocijo Ministerio Matrimonial
Sitio Web del Ministerio  |  Librería  |  Radio 24/7
Donaciones  |  Página Capilla  |  Página Español

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

*

Posted in A Charlyne Le Importa

Recibe via e-mail el Devocionario Diario – A Charlyne Le Importa

Rejoice Marriag Ministries Home Page
 
Contribute
 
Hiding God's Word In Your Heart
 
Fight For Your Marriage Podcast
 
Forgive Them
 
Charlyne Cares for Kids
 
The Chapel
 
Restored Marriages
 
Conference Calls
 
Standing Firm
 
Testimonies

Share this: