Firmes en la Fe

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Firmes en la Fe – TÚ VAS A PASAR ESTO

Sábado, 21 de Enero del 2017

TÚ VAS A PASAR ESTO
¿Cuántos de ustedes se levantaron esta mañana con la realización de que sus ‘parejas de una sola carne’ no está con ustedes hoy, ni emocionalmente, ni espiritualmente, y/o ni físicamente? Entonces para poner las cosas peor, tus pensamientos vienen a “¿Cómo fue que llegué aquí?, ¿cómo voy a sobrevivir esto, como voy a criar a nuestros hijos?,” o “¿cómo voy a pagar todas estas cuentas?” La vida es dura: las situaciones familiares pueden volverse realmente desastrosas. Al parecer, esto parece ser no tener respuestas ‘fáciles’ y muchas otras preguntas que vienen cuando las relaciones familiares están fracturadas. El amor que una vez fue expresado por la pareja ausente se ha convertido en mudo. Mientras el individuo está operando de una manera egoísta, hay muchos otros miembros de la familia que están siendo afectados y dañados, algunas veces de por vida.
 

El amor nunca se rinde. El amor se preocupa más por el otro que por sí mismo. El amor no quiere lo que no tiene. No se irrita ni lleva un registro de los pecados de otros. No se revela cuando otros se postran. No se alegra de la injusticia, sino que se alegra cuando la verdad florece, pone todo. Confía en Dios siempre. Siempre busca lo mejor, nunca mira hacia atrás, pero sigue adelante hasta el final. El amor nunca muere.  1 Corintios 13:4-8a (MSG)
 
El amor es paciente y bondadoso. El amor no es celoso ni fanfarrón ni orgulloso. Este no deshonra a otros. No exige que las cosas se hagan a su manera. No se irrita fácilmente, ni lleva un registro de las ofensas recibidas. No se alegra de la maldad, sino que se alegra con la verdad. El amor nunca se da por vencido, jamás pierde la fe, siempre protege, siempre espera, siempre persevera. El amor nunca falla. 1 Corintios 13:4-8

 
Cuando uno se casa, cada pareja hace promesas las cuales significan que son para toda la vida (hasta que la muerte los separe). Estas promesas pueden todas ser resumidas en una frase… amor incondicional o sacrificial. Cuando un matrimonio comienza a fracturarse, uno o ambos se están desviando de esta promesa fundamental de amor incondicional o sacrificial. Muchos de nosotros estamos familiarizados con la traducción de NIV sobre el amor, de Pablo encontrado en el capítulo 1 Corintios 13. Comoquiera, me gusta la manera que el Dr. Eugene Peterson dice esta escritura en El Mensaje, la Biblia en Lenguaje Contemporáneo (citado arriba en la traducción de NIV para comparar). [Por favor nota: El Mensaje es una traducción idiomática hecha por el Dr. Peterson del original (antiguo) textos Bíblicos a lenguaje contemporáneo.]
 
“El amor nunca se rinde,” ¡Primero y más importante, nosotros no estamos para tirar la toalla! La vida de casados por tiempos es difícil, pero con la ayuda de Dios, la mayoría de nosotros puede calmar la tormenta. A mi me gusta la siguiente frase: “El amor se preocupa más por el otro que por sí mismo” (amor incondicional o sacrificial). Cuando uno de los de la pareja, en el matrimonio se va, ellos están pensando solo en ellos mismos. Esto no es amor incondicional. Con este mismo pensamiento, la frase “No es siempre, ‘yo primero,’” sugiere que esa pareja es egoísta y no está mostrando amor incondicional.
 
“No lleva un record de las ofensas recibidas.” Tarjetas de records: estas contienen los dardos de venenos que los cónyuges les arrojan a sus parejas. Todos nosotros hemos estado allí como ambos, como víctimas y como perpetradores de este pecado. Esto vuela sobre la cara del amor incondicional.
 
Piensa sobre esta frase: “Se alegra cuando la verdad florece, pone todo.” Esto es cosa de Dios. Es aquí donde nuestro caminar Cristiano comienza florecer. ¿Amor incondicional? Sí. ¿Amor Sacrificial? Sí. Oh, como la sanación de nuestras relaciones familiares pone una sonrisa en el rostro de Dios cuando tomamos estas palabras de corazón.
 
“Confía en Dios siempre.” Este es el centro de un matrimonio Cristiano. Un matrimonio construido alrededor de Jesucristo y respondiendo sólo a El en todas las maneras en un matrimonio vestido con chaleco a prueba de balas. Esta relación refleja a “El amor se preocupa más por el otro que por sí mismo.” El amor Cristiano tiene valores Cristianos.
 
Entiende que los matrimonios están construidos sobre un convenio y no sobre un contrato. Es de por vida el compromiso, construido alrededor del amor de Dios para cada uno de nosotros. Es también construido en el amor a nuestras esposas. El amor… “siempre busca lo mejor, nunca mira hacia atrás, pero sigue adelante hasta el final.” El amor mira hacia la eternidad, por lo que nosotros somos en Jesucristo. Este, mira hacia delante, nunca hacia atrás. Este se mantiene yendo (y creciendo) hasta el mismo final…hasta que la muerte nos separe.
 
Así, que de vuelta al objetivo de este devocional. Tú va a pasar esto, si pones tu fe en Jesucristo y sigues Su guía. El matrimonio “¡no se trata de mi!” Los matrimonios fallan porque uno o ambos de la pareja no son Cristianos basados en la roca firme; ellos se olvidan sobre lo que es mejor para su pareja. La vida de casados puede ser difícil por tiempos, pero es un trabajo en progreso hasta el día que morimos. ¡Cuando estamos caminando con Jesús y tenemos implantados firmemente al Espíritu Santo en nuestros corazones, nosotros podemos calmar las tormentas de la vida matrimonial! Un matrimonio exitoso conlleva la voluntad de llevar los problemas y preocupaciones de la pareja a los pies de la Cruz.
 
¡Descansa seguro de que ‘Tú vas a pasar esto!’ Confía en tu Señor Jesucristo. ¡El nunca va a fallarte!
 

“Nunca te fallaré. Jamás te abandonaré.” Así que podemos decir con toda confianza:  El Señor es quien me ayuda, por tanto, no temeré ¿Qué me puede hacer un simple mortal?  Hebreos 13:5b-6 (MSG)
 
Parado firme hasta que la muerte nos separe,
 
Ben en Texas

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