Firmes en la Fe

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Firmes en la Fe – ¡YO NO PUEDO HACER ESTO SOLO, DIOS, AYÚDAME!

Sábado, 20 de Mayo del 2017

¡YO NO PUEDO HACER ESTO SOLO, DIOS, AYÚDAME!
 
La mayoría, sino todos, hemos estado allí. La vida hace un giro hacia la izquierda cuando pensamos que deberíamos haber seguido recto. ¿Qué está pasando? ¿Esto es solo un bache a lo largo del camino de la vida o es más serio que esto? Nosotros en visionamos la vida como una persona familiar, involucrados en lo que pensábamos que iba a ser un cumplimiento de matrimonio que duraría toda una vida. ¡Pero no hoy! Sí, nuestras vidas conyugales han tomado un giro a la izquierda en la disfunción, la desesperación, la ira, y la desesperanza. Sí, nuestros matrimonios están abajo para la cuenta de diez, para el vertedero. ¿Nos preguntamos cómo hemos llegado aquí? ¿Qué podemos hacer? ¿Quién nos ayudará? Gritamos… “¡Dios, ayúdame, porque yo no puedo hacer esto solo!”
 

Entonces cuando ustedes llamen, el Señor les responderá. “Sí, aquí estoy”, les contestará enseguida.Levanten el pesado yugo de la opresión; dejen de señalar con el dedo y de esparcir rumores maliciosos.  Alimenten a los hambrientos y ayuden a los que están en apuros. Entonces su luz resplandecerá desde la oscuridad, y la oscuridad que los rodea será tan radiante como el mediodía.”  Isaías 58:9-10
 
Luego dijo Jesús: “Vengan a mí todos los que están cansados y llevan cargas pesadas, y yo les daré descanso.  Pónganse mi yugo. Déjenme enseñarles, porque yo soy humilde y tierno de corazón, y encontrarán descanso para el alma.”  Mateo 11:28-29 (TLB)
 
De Isaías, nosotros leemos que cuando clamamos por ayuda, el Señor nos escucha y Él va a responder. Él ve nuestras situaciones, conoce y siente nuestro dolor. Y Él tiene un buen consejo para nosotros… nos despoja de nuestro yugo de opresión, un yugo que nos ayudó a colocar nuestros matrimonios. Creo que, a los acontecimientos recientes en sus matrimonios, las luchas, el ‘dedo acusador’ y la charla ‘maliciosa’ obtendrías una imagen parcial de los acontecimientos que te trajo a este cruce de caminos en tu matrimonio. Sé que hice este mismo reflejo. La rotura de estos malos hábitos, malévolos, llevará tiempo; para la mayor parte de nosotros necesitamos la ayuda del Espíritu Santo para dirigirnos en cada paso del camino.
 
Isaías continúa diciendo que nosotros necesitamos proveer a nuestra familia de (ánimo, comida, alojamiento, entendimiento, y sí, amor). Estas cosas van a ayudar a girar nuestro paso hacia la búsqueda de las necesidades del ‘oprimido,’ aquellas necesidades de nuestras esposas y nuestras familias. Conoce esto, ese Dios sonríe cuando nosotros nos llevamos el mensaje. Él va a sanar nuestro espíritu al El levantarte de la oscuridad de tu alma y pronto brillarás con la luz del sol del mediodía, de la oscuridad de tu mundo. Esto no va a ocurrir de la noche a la mañana, pero con Dios Padre, Jesucristo, y el Espíritu Santo caminando contigo, vas a sobrevivir si solo pones tu confianza en ellos.
 
El verso de Mateo 11:28 de la Biblia Viviente, incluye partes que son encontradas en los versos 29 y 30 en otras traducciones. Jesús está hablando. El entiende que la vida es difícil, las cosas y nuestros planes se han perdido. Después de todo, viviendo como un hombre completamente humano, Jesús conoció y sufrió muchas de las heridas y frustraciones que nosotros experimentamos en nuestras familias y en nuestros matrimonios. Recuerda, de tiempo en tiempo en Su propio ministerio, Él fue rechazado: por Su familia, por Sus discípulos, por Sus seguidores. Él nos comprende. Jesús dijo: “Vengan a mí y Yo les daré descanso…” Él ve las cargas de la discordia en nuestras familias y cómo nosotros estamos tratando de pararnos debajo de los yugos de las heridas, las peleas, las falsas acusaciones, el engaño, nómbralo tú. ¡Es verdaderamente un yugo pesado!
 
Tan extraño como pueda parecer, Jesús nos invita a aceptar Su yugo porque este encaja perfectamente. Él no está airado o frustrado contigo. Él nos carga en Sus amorosos brazos y nos consuela. Y mientras El hace eso, nosotros encontramos en El, un Amigo humilde, un Hermano humilde. Con amor, Él seca nuestras lágrimas, quita nuestras iras y nuestro dolor dejándonos con paz en nuestro corazón y alma. ¡Oh, Feliz Día!
 
¡Oh, Feliz Día! Sí, Jesús puede iluminar nuestra carga al darnos a cada uno esperanza. Nosotros solo necesitamos pedirle a Él en fe. Nuestro Trino Dios (Padre, Hijo y Espíritu Santo) puede darnos a cada uno de nosotros, una paz que sobrepasa todo entendimiento. Yo sé que esto es verdad, pues poco tiempo después de recibir la petición de divorcio de mi esposa, yo clamé a Dios, que yo no sabía cómo yo iba a lidiar con esta herida: la muerte de una relación amorosa que una vez disfruté con mi esposa. El Espíritu Santo me habló ese día (después de la iglesia amigos oraron sobre mí) y El me dio el más maravilloso regalo, una paz sin igual que jamás yo había experimentado antes. Y años más tarde, esa misma paz está todavía viva y bien en mí. Esa paz me ha traído a mí a través de muchos eventos mayores en mi vida sin preocuparme, debido a que mi Trino Dios estuvo conmigo, en cada paso del camino.
 
Mi mensaje de hoy es este… cuando las cargas de tu matrimonio y familia son más de lo que tú puedes soportar, clama al Único Quien conoce y entiende tus heridas. Clama a Jesús. Él está solo esperando por ti, para que lo reconozcas como el Ayudador, Consejero, y Amigo. ¡Vas a ser sorprendido lo que Él puede cumplir si solo se lo pides en fe!
 
Parado firme sobre los votos de convenio que mi esposa y yo intercambiamos delante de Dios, hasta que la muerte nos separe.
 
Ben en Texas

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