Firmes en la Fe

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Firmes en la Fe – ACEPTACIÓN

Sábado, 12 de Agosto del 2017

ACEPTACIÓN
 
Recientemente vi una discusión sobre las etapas del dolor, y buscando un punto de aceptación. Todos hemos sufrido pérdidas o estamos en esta jornada. Yo ahora me doy cuenta que llegar a la etapa de aceptación no significa que no estoy parado. No significa que no estoy esperando en expectante fe para que Dios sane a mi esposa y a mi matrimonio. Esto significa que me estoy moviendo hacia delante a través de las etapas del proceso y de sanar de la pérdida. Denegar que hubo pérdida, esto no es pararse, esto no es sano.
 
Todos hemos experimentado una pérdida. Yo tuve que llorar por la pérdida de mis sueños del futuro. Yo tuve que llorar la pérdida de la exclusividad sexual en mi matrimonio. Yo he llorado por la pérdida de la confianza de mi esposa. Tuve que llorar con la perdida de nuestra amistad. Tuve que llorar con la pérdida del matrimonio que teníamos, en orden de hacer espacio para el matrimonio que Dios nos va a dar. No importa que tan fuerte es tu fe, ha habido una pérdida y esta debe ser llorada.
 
Sin importar si estas parado o no, tú has experimentado una pérdida. Has sido traicionado, abandonado, engañado, herido, y dejado para ser recogidas las piezas de tu destrozado corazón y vida. Has visto la vida de tus hijos desgarrada y llorando la pérdida de su inocencia y heridas también. Dios ha sido tan bueno al comenzar a sanar mi corazón, no solo de las heridas de mi matrimonio perdido, sino de otras heridas también. El también está sanando a mis hijos, así que voy a orar por ellos, ya que ellos se están moviendo a través de estas etapas de su pérdida.
 
He visto a algunos standers quienes se van a quedar en la etapa de negación o etapa de ira porque ellos rechazan aceptar lo que ha sucedido – algunas veces por años. Ellos todavía no pueden creer que esto sucedió realmente. Ellos se enganchan en lo que era y quieren eso de vuelta en vez de esperar en expectación para que Dios haga algo nuevo. Ellos negocian con Dios, con sus esposas, con ellos mismos. Ellos ruegan, ellos husmean, ellos tratan de usar las circunstancias para lograr que sus esperanzas de que las cosas están mejorando ahora mismo y que el amor de sus esposas para ellos ha vuelto. Esto no es pararse…no realmente. Yo lo tengo, realmente es así, estas son etapas que todos atravesamos, pero no puedes quedarte ahí. Debes comenzar a vivir de nuevo…justo donde estás.
 
No importa lo que creas en fe va a suceder después, tu perdida sí sucedió. Pararse es sobre confiar en que Dios todavía te ama a ti y a tu familia, que hay una razón para tu pérdida, que hay esperanza para tu futuro. Es sobre dejar ir la ira y el dolor al Señor y confiando en El, que no importa lo que ha sucedido y va a suceder en adelante, no importa lo que se vea a tus ojos, vas a confiar en Él, porque Él es BUENO. Es sobre orar por tu esposa y respondiéndole en amor incluso aunque te hiera más. Es sobre aplicar la Palabra de Dios a tu situación para obtener todo lo que puedas de esta jornada en vez de hacer cualquier cosa para detener las lágrimas. Es sobre enfocarte en quien Dios es y tu relación con EL, no en lo que te sucedió a ti.
 
Esto fue solo mientras yo me he movido a través de las etapas del dolor que Dios está trayéndome al lugar donde puedo sufrir bien; aceptarlo. Yo no lo niego, no me mantengo amargado, no negocio o hago tratos con la realidad, no me mantengo entumecido. Yo experimento el dolor. Yo no me revuelco en ello o permito que las emociones me hagan sentir mal por mí mismo o deprimido (okey, no todo el tiempo). Yo los siento. Yo las reconozco, pero los veo por lo que son… dolor y emoción, y pérdida.
 
Al reconocerlos, y entregárselos al Señor, dejo a Dios que se lleve el poder que esas heridas y sentimientos tienen sobre mí por el poder del Espíritu Santo. Yo quito mis ojos del dolor y de la perdida y la pena, y pongo mis ojos en Jesús. Me recuerdo a mí mismo de que cómo me siento, no es predecible de lo que viene después. Mejor dicho, que el miedo o el odio al dolor, yo lo dejo que conduzcan mis pies a la cruz. Yo clamo a Jesús para usarlo para hacerme más como El, para crucificar la carne, para dejar ir todo lo que se me ha hecho difícil para que yo pueda correr la carrera. Esto es porque yo sé, YO SÉ, que incluso cuando más dolor viene; si el divorcio es final, si ella se embaraza, si ella se compromete, o se casa… que el dolor de ello solo me va a conducir más profundo en el interminable océano del amor de Dios.
 
La aceptación no significa que te has rendido en la carrera. La aceptación, significa que estás corriendo en la dirección correcta (Hacia el Señor, mejor que tratar de correr atrás del confort de lo que era). Significa que tienes que desechar los fragmentos del pasado y que te desenganches del miedo y del dolor, para que puedas correr bien. Esto significa que estás creciendo más capaz de dejar ir el dolor y confiar en Dios con tu corazón, tus sueños futuros, tu esposa, tus hijos. Es un regalo maravilloso de sanación que Dios nos ha dado. Esto ciertamente no significa que no estás parado por tu matrimonio, o que Dios está terminado con esto. Gracias al Señor por la pérdida que Él ha permitido que sufras…para tu bien y Su gloria.
 

Por lo tanto, ya que estamos rodeados por una enorme multitud de testigos de la vida de fe, quitémonos todo peso que nos impida correr, especialmente el pecado que tan fácilmente nos hace tropezar. Y corramos con perseverancia la carrera que Dios nos ha puesto por delante.  Hebreos 12:1
 
¿No se dan cuenta de que en una carrera todos corren, pero solo una persona se lleva el premio? ¡Así que corran para ganar!  1 Corintios 9:24

 
David en Ohio

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