Firmes en la Fe

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Firmes en la Fe – VINIFICADO POR JESÚS

Sábado, 18 de Marzo del 2017

VINIFICADO POR JESÚS
 
(Mientras yo escribía esto, Dios me recordó que mi esposa una vez se refirió a ella misma como, “la Reina del Vino.” A nosotros nos dio una risa esto. Siempre confía en Tu Señor y en Su sentido del humor.)
 
Durante Su ministerio terrenal, Jesús a menudo habló a las personas en parábolas, pero a Sus discípulos Él les revelaba la verdad en ellas. Yo algunas veces siento que eso es lo que El hace con nosotros sus discípulos hoy. Yo he escuchado la siguiente parábola muchas veces, pero solo este pasado fin de semana el Señor me reveló una verdad sobre nuestro matrimonio a través de ella.
 

Luego Jesús les dio la siguiente ilustración: “Nadie quita un pedazo de tela de una prenda nueva y la usa para remendar una prenda vieja; pues la prenda nueva se arruinaría y el remiendo nuevo no haría juego con la prenda vieja. Nadie pone vino nuevo en cueros viejos; pues el vino nuevo reventaría los cueros, el vino se derramaría, y los cueros quedarían arruinados.  El vino nuevo debe guardarse en cueros nuevos.”  Lucas 5:36-38
 
Lo que inicialmente me golpeó sobre esta parábola fue cuánto como un odre se parece a nuestro matrimonio. Como Dios desea moldearnos y refinarnos a mi esposa y a mí en las personas que Él desea, nosotros vamos a ser una vez más hechos nuevos. Debido a esto, no podemos ser vertidos en nuestro viejo matrimonio, o como las pieles, este se arruinaría. El Evangelio de Marcos agrega que, si una ropa es remendada y reparada, “un rasgón peor será hecho,” (verso 2:21). Yo vi elementos de esto en mi matrimonio cuando nosotros hicimos progresos, pero después de fallar otra vez, el daño fue peor que antes. Veo ahora que no hay atajos o correcciones rápidas, tenemos que ser reparados en Su horario.
 
Como las nuevas personas, necesitaremos nuestro matrimonio renovado. Aunque sea doloroso, veo que Dios usó nuestro divorcio como una manera de El hacer el trabajo que necesitaba hacer, en todo momento preparando un nuevo matrimonio para verternos una vez que hayamos madurado. Cuando observé más profundamente este pasaje, vi otras capas también.

Romanos 12:2 (ESV) dice:

No imiten las conductas ni las costumbres de este mundo, más bien dejen que Dios los transforme en personas nuevas al cambiarles la manera de pensar. Entonces aprenderán a conocer la voluntad de Dios para ustedes, la cual es buena, agradable y perfecta.
 
Remiendos o usar viejos odres son solo par de ejemplos de “conformarse” a los estándares del mundo de los matrimonios. Dios desea una completa transformación de nuestro viejo ser, no meramente limpiar un poco y aplazando nuestra identidad vieja. También, nosotros queremos la vida que viene de Jesús, como el vino en
Juan 2:10 (ESV):
 

(El Anfitrión de la fiesta) le dijo a él, “Cada uno siempre sirve el mejor vino primero, y una vez que todos han bebido bastante, comienza a ofrecer el vino más barato. Pero tú has guardado el mejor vino hasta ahora.”
 
Nosotros queremos ser el nuevo vino creado por nuestro Salvador Jesús, mantenidos hasta el momento justo, y luego vaciados en nuestros nuevos matrimonios también hecho por El. ¡Solo entonces nosotros verdaderamente podremos vivir las vidas que Él ha planeado para nosotros desde el comienzo, y brillar brillantemente como ejemplos de matrimonios que pueden ser restaurados!
 
Parado con todos ustedes en oración,
 
Jon en California

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